- ¿Qué es la búsqueda de amenazas?
- El papel de los cazadores de amenazas en el refuerzo de la ciberseguridad
- Por qué la búsqueda de amenazas es fundamental para las infraestructuras críticas
- Cómo funciona la detección proactiva de amenazas cibernéticas
- Tipos de búsqueda proactiva de amenazas cibernéticas
- Modelos de detección proactiva de amenazas
- Herramientas esenciales para la detección de amenazas
- Búsqueda de amenazas frente a Threat Intelligence
- La importancia de la «retrohunting»
- Comprensión de las tácticas, técnicas y procedimientos (TTP)
- Ejemplos prácticos de búsqueda de amenazas
- Fortalecimiento de la ciberseguridad mediante la búsqueda proactiva de amenazas
- Preguntas frecuentes
A medida que las amenazas cibernéticas se vuelven cada vez más sofisticadas, las organizaciones deben adoptar un enfoque proactivo en materia de ciberseguridad para proteger sus activos críticos. Una de estas prácticas esenciales es la búsqueda de amenazas, una estrategia que consiste en detectar activamente posibles amenazas dentro de una red antes de que puedan causar daños.
Las herramientas de seguridad tradicionales, como los cortafuegos, los programas antivirus y los sistemas de detección automatizada, son eficaces, pero no son infalibles. Los autores de las amenazas desarrollan constantemente nuevas técnicas para eludir estas defensas. La búsqueda proactiva de amenazas cibernéticas desempeña un papel crucial a la hora de identificar y mitigar las amenazas que escapan a los sistemas de detección automatizada, lo que permite a las organizaciones adelantarse a sus adversarios.
¿Qué es la búsqueda de amenazas?
La búsqueda de amenazas es el proceso proactivo de examinar redes, dispositivos finales y conjuntos de datos para identificar y mitigar las amenazas cibernéticas que han eludido las medidas de seguridad tradicionales. A diferencia de los enfoques reactivos, que se basan en alertas automatizadas, la búsqueda de amenazas hace hincapié en la experiencia humana para descubrir amenazas sofisticadas que acechan en la infraestructura de una organización. A medida que maduran las capacidades de búsqueda de amenazas de una organización, estas operaciones pueden complementarse con la automatización y ampliarse para funcionar a mayor escala.
El papel de los cazadores de amenazas en la ciberseguridad
Los cazadores de amenazas actúan como defensores proactivos del marco de ciberseguridad de una organización. Su principal responsabilidad es detectar amenazas ocultas antes de que se conviertan en incidentes de seguridad en toda regla.
Al aplicar sus conocimientos sobre las capacidades y el comportamiento de los atacantes, los cazadores de amenazas analizan en profundidad el tráfico de red, buscan indicios sospechosos en los registros de seguridad e identifican anomalías que quizá no se hayan considerado lo suficientemente graves como para activar las detecciones automáticas. De este modo, los cazadores de amenazas desempeñan un papel crucial en el refuerzo de la postura de seguridad de una organización.
Los cazadores de amenazas utilizan técnicas de análisis de comportamiento para distinguir entre actividades cibernéticas normales y maliciosas. Además, proporcionan información útil que orienta a los equipos de seguridad sobre cómo mejorar las defensas existentes, perfeccionar los sistemas de detección automatizados y subsanar las brechas de seguridad antes de que puedan ser aprovechadas.
Al centrarse tanto en las amenazas conocidas como en las nuevas técnicas de ataque, los cazadores de amenazas reducen considerablemente la dependencia de las organizaciones respecto a las medidas de seguridad reactivas y, en su lugar, fomentan una cultura de defensa proactiva.
Por qué la búsqueda de amenazas es fundamental para las infraestructuras críticas
La búsqueda de amenazas se ha convertido en una práctica indispensable en la ciberseguridad moderna debido a la creciente sofisticación de las tácticas de los autores de amenazas. Muchos adversarios, en particular las amenazas persistentes avanzadas (APT), pueden utilizar técnicas de camuflaje y malware evasivo que permanecen ocultos durante largos periodos de tiempo, eludiendo con frecuencia las herramientas de defensa de seguridad convencionales.
Sin una búsqueda activa de amenazas cibernéticas, estos ataques ocultos pueden permanecer en las redes durante meses, extrayendo datos confidenciales o preparándose para causar perturbaciones a gran escala. Además, la búsqueda de amenazas desempeña un papel fundamental a la hora de reducir el tiempo de permanencia, es decir, el periodo durante el cual un actor malicioso permanece sin ser detectado dentro de un sistema. Cuanto más tiempo permanezca sin ser detectado un atacante, mayores serán sus posibilidades de afianzarse firmemente en un entorno y mayor será el daño que pueda infligir a la infraestructura y los datos de una organización.
Además de reducir el tiempo de permanencia, la búsqueda de amenazas mejora la capacidad de respuesta ante incidentes de una organización. Al identificar de forma proactiva las amenazas antes de que se traduzcan en brechas de seguridad, los equipos de seguridad pueden responder con rapidez y eficacia, minimizando así el impacto de posibles ataques.
Además, las organizaciones que integran la búsqueda de amenazas en sus marcos de seguridad obtienen una visión más profunda de las tácticas de los adversarios, lo que les permite mejorar sus defensas de forma continua. Este enfoque también contribuye al cumplimiento normativo, ya que muchas normativas de ciberseguridad exigen prácticas proactivas de detección de amenazas.
En definitiva, la búsqueda de amenazas refuerza la cultura de seguridad general de una organización, garantizando que los equipos de seguridad se mantengan alerta y estén bien preparados frente a las amenazas cibernéticas en constante evolución.
Cómo funciona la detección proactiva de amenazas cibernéticas

El proceso de detección de amenazas cibernéticas suele constar de varios pasos clave:
- Formulación de hipótesis: A partir de la información sobre amenazas y del conocimiento del entorno de la organización, los cazadores de amenazas cibernéticas formulan hipótesis sobre posibles amenazas, teniendo en cuenta ataques anteriores y amenazas específicas del sector.
- Recopilación de datos: Se recopilan datos relevantes procedentes de diversas fuentes, como registros de red, telemetría de dispositivos finales y entornos en la nube, con el fin de realizar un análisis exhaustivo.
- Análisis de datos: Los cazadores examinan minuciosamente los datos recopilados para identificar anomalías, patrones inusuales y comportamientos que puedan indicar una actividad maliciosa, recurriendo en ocasiones al aprendizaje automático y a modelos estadísticos.
- Investigación: Los hallazgos sospechosos se someten a una investigación exhaustiva para determinar si constituyen amenazas reales o falsos positivos, lo que garantiza una asignación eficiente de los recursos.
- Respuesta: Las amenazas confirmadas se abordan con rapidez mediante medidas de contención, erradicación y recuperación para mitigar los posibles daños.
- Mejora continua: La información obtenida en cada búsqueda proactiva de amenazas se utiliza para perfeccionar las políticas de seguridad, mejorar los sistemas automatizados de detección de amenazas y optimizar las futuras búsquedas.
Tipos de búsqueda proactiva de amenazas cibernéticas
Las metodologías de detección de amenazas se pueden clasificar en cuatro tipos principales:
| Caza organizada | Utiliza hipótesis basadas en los criterios conocidos sobre las tácticas, técnicas y procedimientos (TTP) de los adversarios para orientar la búsqueda, garantizando así un enfoque metódico. |
| Caza sin plan | Impulsado por la intuición y menos centrado en los indicadores de compromiso (IOC) conocidos, este método implica una búsqueda más flexible de actividades maliciosas antes y después de los desencadenantes identificados. |
| Búsqueda basada en situaciones o en entidades | Centrado en entidades de alto riesgo o gran valor, como datos sensibles o recursos informáticos críticos, lo que ayuda a priorizar las labores de investigación de amenazas cibernéticas. |
| Caza asistida por aprendizaje automático | Utiliza inteligencia artificial para detectar anomalías y ayudar a los analistas humanos a identificar posibles amenazas de forma más eficaz, mejorando así la escalabilidad. |
Modelos de detección proactiva de amenazas
Existen varios modelos que sirven de guía para las prácticas de detección de amenazas:
- Búsqueda basada en inteligencia: se basa en fuentes de inteligencia sobre amenazas, como indicadores de compromiso (IOC), direcciones IP y nombres de dominio, para identificar posibles amenazas cibernéticas a partir de fuentes de inteligencia externas. A menudo se considera un enfoque menos maduro y menos eficaz para la búsqueda de adversarios, pero puede resultar útil en algunos casos.
- Búsqueda basada en hipótesis: consiste en formular hipótesis a partir de análisis, inteligencia o conocimiento de la situación para orientar el proceso de búsqueda hacia amenazas desconocidas.
- Investigación basada en indicadores de ataque (IOA): se centra en identificar los comportamientos de los adversarios y los patrones de ataque para detectar amenazas a la ciberseguridad antes de que se materialicen.
- Detección basada en el comportamiento: detecta comportamientos anómalos de los usuarios y de la red en lugar de basarse en indicadores predefinidos, lo que ofrece un método de detección más dinámico.
Herramientas esenciales para la detección de amenazas
Una búsqueda eficaz de amenazas requiere un conjunto de herramientas especializadas:
- Sistemas de gestión de información y eventos de seguridad (SIEM): recopilan y analizan alertas de seguridad procedentes de diversas fuentes.
- SolucionesEndpoint y respuestaEndpoint (EDR): supervisan la actividad de los endpoints para detectar y responder a las amenazas que los sistemas automatizados no detectan. Los productos EDR generan un amplio conjunto de datos sobre la actividad que tiene lugar en los endpoints de una organización, lo que permite identificar continuamente nuevos hallazgos a medida que se investigan nuevas tácticas, técnicas y procedimientos (TTP) basados en el host.
- Soluciones de detección y respuesta en red (NDR): supervisan y analizan el tráfico de red para detectar la actividad de los atacantes a partir de las comunicaciones de red. Muchas de las tácticas habituales de los atacantes se basan en las redes, como el movimiento lateral, el comando y control y la exfiltración de datos. Las señales generadas en la capa de red pueden resultar útiles para identificar indicios de actividad de los actores maliciosos.
- Servicios de detección y respuesta gestionadas (MDR): Ofrecen capacidades externalizadas de búsqueda de amenazas y respuesta.
- Plataformas de análisis de seguridad: utilizan análisis avanzados, incluido el aprendizaje automático, para identificar anomalías y posibles amenazas. Este tipo de sistemas son fundamentales para recopilar datos de eventos, analizarlos de forma significativa y extraer información que permita obtener resultados clave en la detección de amenazas cibernéticas.
- Threat Intelligence : recopilan datos de inteligencia sobre amenazas procedentes de diversas fuentes para ayudar a identificarlas.
- Análisis del comportamiento de usuarios y entidades (UEBA): Analiza los patrones de comportamiento de los usuarios para detectar posibles amenazas internas o cuentas comprometidas.
Búsqueda de amenazas frente a Threat Intelligence
Aunque la búsqueda de amenazas y la inteligencia sobre amenazas están estrechamente relacionadas, desempeñan funciones distintas, aunque complementarias, en el ámbito de la ciberseguridad.
La inteligencia sobre amenazas consiste en la recopilación, el análisis y la difusión de información relativa a amenazas existentes y emergentes, lo que permite a las organizaciones anticiparse a posibles ataques. Proporciona a los equipos de seguridad datos valiosos, como vectores de ataque, comportamientos de los adversarios y vulnerabilidades emergentes, que pueden utilizarse para mejorar las medidas defensivas.
Por otro lado, la búsqueda de amenazas es un enfoque activo y práctico en el que los analistas buscan de forma proactiva amenazas dentro de la red de su organización. En lugar de esperar a que se activen alertas o a detectar indicadores de compromiso conocidos, los cazadores de amenazas utilizan la información proporcionada por la inteligencia sobre amenazas para investigar posibles amenazas ocultas que las herramientas de seguridad automatizadas podrían pasar por alto.
Si bien la inteligencia sobre amenazas respalda la búsqueda de amenazas al proporcionar datos cruciales, esta última perfecciona la inteligencia sobre amenazas al descubrir nuevas metodologías de ataque y vulnerabilidades, lo que hace que ambas prácticas sean esenciales para una estrategia de ciberseguridad completa.
La importancia de la «retrohunting»
Gran parte del debate sobre la detección proactiva de amenazas gira en torno a los datos que se han recopilado y que, al incorporarse nueva información, pueden analizarse posteriormente para identificar posibles amenazas. Muchas soluciones de ciberseguridad funcionan de esta manera, proporcionando datos que pueden analizarse en tiempo real o en un momento posterior.
Sin embargo, algunas soluciones solo funcionan en tiempo real; analizan los datos que se encuentran en contexto en ese momento, y cuando esos datos ya no están en contexto, no es posible analizarlos con el mismo nivel de profundidad en el futuro. Entre los ejemplos se incluyen algunas formas de análisis de datos de red, como los sistemas de detección de intrusiones (IDS), el software antivirus que inspecciona el contenido de los archivos en el momento en que se accede a ellos o se crean, así como varios tipos de canalizaciones de detección diseñadas para analizar datos en flujo continuo y luego descartarlos.
La búsqueda de amenazas cibernéticas nos recuerda que algunas amenazas son difíciles de detectar en tiempo real y que, a menudo, solo se detectarán en un momento posterior, cuando se disponga de más información sobre ellas.
La caza retroactiva («RetroHunting») es un método retrospectivo que permite analizar datos de red y de archivos recopilados anteriormente utilizando el conocimiento más avanzado que se tiene hoy en día sobre el panorama de amenazas. Diseñado para equipos de caza de amenazas, el conjunto de soluciones de Triage, Analysis and Control (TAC) OPSWAT, que incluye MetaDefender NDR, implementa RetroHunting para ayudar a los defensores a volver a analizar los datos utilizando firmas de detección actualizadas, sacando a la luz amenazas que han logrado eludir las defensas.
Se trata de un método probado para combinar las ventajas de la inteligencia sobre amenazas, la ingeniería de detección, la búsqueda de amenazas y la respuesta a incidentes en un modelo defensivo integral. Los clientes que utilizan RetroHunt detectan y eliminan más puntos de acceso activos de los adversarios en sus entornos que aquellos que se limitan a utilizar análisis en tiempo real estándar.
Comprensión de las tácticas, técnicas y procedimientos (TTP)
Las tácticas, técnicas y procedimientos (TTP) son fundamentales para comprender y contrarrestar las amenazas cibernéticas.

Las tácticas se refieren a los objetivos generales que un atacante pretende alcanzar, como obtener acceso inicial a un sistema o sustraer datos confidenciales.

Las técnicas describen los métodos específicos que se utilizan para alcanzar estos objetivos, como el spear-phishing para el robo de credenciales o la escalada de privilegios para obtener un acceso más profundo a la red.

Los procedimientos describen la ejecución paso a paso de estas técnicas, que suelen variar en función del nivel de habilidad del atacante y de los recursos disponibles.
Mediante el análisis de las tácticas, técnicas y procedimientos (TTP), los cazadores de amenazas pueden anticipar e identificar las amenazas cibernéticas antes de que se materialicen. En lugar de reaccionar ante alertas puntuales, los equipos de seguridad pueden centrarse en el seguimiento de los patrones de comportamiento de los adversarios, lo que facilita la detección de ataques en curso y la predicción de posibles pasos a seguir.
Comprender las TTP permite a las organizaciones desarrollar mejores estrategias defensivas, reforzar sus sistemas frente a técnicas de ataque específicas y mejorar su resiliencia general en materia de ciberseguridad.
Reducción del tiempo de permanencia
El «tiempo de permanencia» se refiere al tiempo que un agente malicioso permanece sin ser detectado dentro de una red. Reducir el tiempo de permanencia es fundamental para minimizar el daño potencial de las ciberamenazas. La búsqueda proactiva de amenazas puede reducir significativamente el tiempo de permanencia al identificar y mitigar las amenazas antes de que puedan llevar a cabo plenamente sus objetivos maliciosos.
Ejemplos prácticos de búsqueda de amenazas
Un equipo de seguridad detecta solicitudes de autenticación inusuales en varios dispositivos. Mediante técnicas de búsqueda de amenazas, descubren a un atacante que intenta desplazarse lateralmente por la red, lo que les permite contener el alcance del ataque y evitar la filtración de datos.
Una empresa registra un repentino aumento del tráfico de red hacia un dominio desconocido. Los especialistas en detección de amenazas investigan el caso y descubren un troyano de puerta trasera que se comunica con un servidor de comando y control (C2), lo que les permite contener la amenaza antes de que se propague.
Los cazadores de amenazas detectan un comportamiento anómalo en una cuenta de usuario con privilegios que intenta acceder a archivos confidenciales. La investigación revela que un empleado estaba sustrayendo datos confidenciales, lo que llevó a tomar medidas inmediatas para evitar daños mayores.
Los atacantes pueden recurrir a diversos métodos de persistencia encubiertos para mantener el acceso a un entorno objetivo en caso de que pierdan dicho acceso a través de los métodos principales. Los cazadores de amenazas elaboran una lista de técnicas de persistencia que pueden utilizarse en su entorno, realizan auditorías para detectar el uso indebido de dichos métodos e identifican un shell web en un servidor comprometido que un atacante había instalado a principios de año.
Fortalecimiento de la ciberseguridad mediante la búsqueda proactiva de amenazas
La detección proactiva de amenazas es un componente esencial de una estrategia de ciberseguridad proactiva. Al buscar continuamente amenazas ocultas, las organizaciones pueden mejorar considerablemente su nivel de seguridad, reducir el tiempo de permanencia de los ataques y mitigar los posibles daños derivados de las ciberamenazas.
Para mantenerse un paso por delante de los ciberdelincuentes, las organizaciones deben invertir en herramientas de detección proactiva de amenazas, desarrollar conocimientos especializados internos y aprovechar soluciones avanzadas de inteligencia sobre amenazas.
Da el siguiente paso
Descubre cómo Threat Intelligence OPSWATpueden mejorar tus capacidades de detección de amenazas y reforzar las defensas de seguridad de tu organización.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la búsqueda de amenazas?
La búsqueda de amenazas es el proceso proactivo de examinar redes, dispositivos finales y conjuntos de datos para detectar amenazas cibernéticas que han eludido las medidas de seguridad tradicionales. A diferencia de la seguridad reactiva, la búsqueda de amenazas se basa en la experiencia humana para descubrir amenazas ocultas o avanzadas que los sistemas automatizados pueden pasar por alto.
¿Qué papel desempeñan los cazadores de amenazas en la ciberseguridad?
Los cazadores de amenazas son profesionales de la ciberseguridad que buscan activamente amenazas antes de que causen daños. Analizan el tráfico de red, revisan los registros de seguridad e identifican anomalías que puedan indicar un ataque. Su trabajo refuerza la seguridad al descubrir amenazas ocultas, perfeccionar los sistemas de detección y orientar las mejoras defensivas.
¿Por qué es importante la búsqueda de amenazas para las infraestructuras críticas?
La búsqueda proactiva de amenazas es esencial para proteger las infraestructuras críticas, ya que los autores de amenazas avanzadas suelen emplear tácticas sigilosas que eluden las herramientas de seguridad estándar. Sin una búsqueda proactiva de amenazas, estos ataques pueden pasar desapercibidos durante largos periodos de tiempo. La búsqueda proactiva de amenazas ayuda a reducir el tiempo de permanencia de las amenazas, mejora la respuesta ante incidentes y facilita el cumplimiento de la normativa en materia de ciberseguridad.
¿Cómo funciona la detección proactiva de amenazas cibernéticas?
La búsqueda de amenazas cibernéticas sigue un proceso de varios pasos:
Formulación de hipótesis: elaboración de teorías basadas en la información de inteligencia y en amenazas anteriores.
Recopilación de datos: Recopilación de registros, datos de telemetría y otros datos relevantes.
Análisis de datos: Identificación de patrones o anomalías que puedan indicar una amenaza.
Investigación: validación de los resultados y eliminación de los falsos positivos.
Respuesta: Tomar medidas ante amenazas confirmadas para contenerlas y resolverlas.
Mejora continua: Aprovechar las conclusiones de cada ataque para reforzar las defensas futuras.
¿Cuáles son los tipos de búsqueda de amenazas cibernéticas?
Los cuatro tipos principales de búsqueda de amenazas son:
Búsqueda estructurada: basada en hipótesis que se fundamentan en las tácticas conocidas del adversario.
Búsqueda no estructurada: basada en la intuición del analista y sin limitarse a indicadores predefinidos.
Búsqueda basada en situaciones o entidades: se centra en activos o entidades específicos de alto riesgo.
Caza asistida por aprendizaje automático: utiliza la inteligencia artificial para detectar anomalías y complementar el análisis humano.
¿Cuáles son los principales modelos de detección de amenazas?
Los modelos de detección de amenazas incluyen:
Detección basada en datos de inteligencia: utiliza información externa, como indicadores de compromiso (IOC) o direcciones IP.
Búsqueda basada en hipótesis: desarrolla investigaciones a partir de conocimientos analíticos o contextuales.
Investigación mediante IOA: se centra en el comportamiento de los adversarios y los métodos de ataque.
Detección basada en el comportamiento: detecta patrones de comportamiento anómalos de los usuarios o de la red.
¿Qué herramientas son imprescindibles para la detección proactiva de amenazas?
Entre las herramientas clave para una búsqueda eficaz de amenazas se incluyen:
Sistemas SIEM (gestión de información y eventos de seguridad)
Soluciones EDR (Endpoint y respuestaEndpoint )
NDR (Detección y respuesta en red)
Servicios de MDR (detección y respuesta gestionadas)
Plataformas de análisis de seguridad
Plataformas de inteligencia sobre amenazas
Sistemas de análisis del comportamiento de usuarios y entidades (UEBA )
Estas herramientas ayudan a agregar datos, detectar anomalías y facilitar el análisis humano.
¿En qué se diferencia la búsqueda de amenazas de la inteligencia sobre amenazas?
La inteligencia sobre amenazas recopila y analiza información externa sobre amenazas, como métodos de ataque y vulnerabilidades. La búsqueda de amenazas utiliza esa inteligencia para buscar activamente amenazas dentro del entorno de una organización. La búsqueda de amenazas es una actividad práctica y proactiva, mientras que la inteligencia sobre amenazas se basa principalmente en datos y tiene un enfoque estratégico.
¿Qué es RetroHunting y por qué es importante?
El «retrohunting» consiste en volver a analizar datos recopilados anteriormente utilizando información actualizada sobre amenazas. Ayuda a detectar amenazas que se pasaron por alto durante el análisis en tiempo real. Este método resulta especialmente útil cuando se trata de sistemas que eliminan los datos tras el procesamiento en tiempo real, como ciertos sistemas de detección de intrusiones (IDS) o herramientas de análisis de datos en tiempo real.
¿Qué son las TTP en ciberseguridad?
Las siglas TTP significan «tácticas, técnicas y procedimientos»:
Tácticas: los objetivos del atacante (por ejemplo, el robo de datos).
Técnicas: los métodos utilizados para alcanzar esos objetivos (por ejemplo, el phishing).
Procedimientos: los pasos o herramientas concretos que utiliza el atacante.
El análisis de las TTP ayuda a los equipos de seguridad a detectar patrones y anticipar acciones futuras, lo que hace que la detección de amenazas sea más estratégica y eficaz.
¿Qué significa «reducir el tiempo de permanencia» en el ámbito de la ciberseguridad?
El tiempo de permanencia es el periodo de tiempo durante el cual un actor malicioso permanece sin ser detectado en un sistema. Reducir el tiempo de permanencia minimiza el daño potencial al identificar las amenazas en una fase más temprana del ciclo de vida del ataque. La búsqueda proactiva de amenazas desempeña un papel fundamental en la reducción del tiempo de permanencia mediante la detección y la respuesta tempranas.
¿Cuáles son algunos ejemplos de la búsqueda de amenazas en la práctica?
- Detección de movimientos laterales: Identificación de intentos de acceso no autorizado en los dispositivos finales.
Detección de malware sigiloso: análisis del tráfico de red anómalo dirigido a dominios desconocidos.
Detección de amenazas internas: identificación de comportamientos inusuales en cuentas de usuarios con privilegios.
Detección de la persistencia en copias de seguridad: auditoría de técnicas de persistencia y detección de malware oculto.
¿Cómo contribuye la búsqueda de amenazas a reforzar la ciberseguridad?
La búsqueda de amenazas mejora la ciberseguridad al permitir a las organizaciones detectar amenazas que eluden las defensas automatizadas. Mejora la respuesta ante incidentes, reduce el tiempo de permanencia de las amenazas y fomenta una cultura de seguridad proactiva.
