Los centros de datos son el corazón de las operaciones de innumerables organizaciones. El flujo fluido de datos críticos dentro de estas infraestructuras es esencial para mantener la continuidad del negocio y garantizar un rendimiento óptimo. Sin embargo, a medida que avanza la tecnología y aumenta la dependencia de los centros de datos, también lo hacen las amenazas que se ciernen sobre ellos. Una interrupción maliciosa de los centros de datos puede suponer la pérdida de datos, capacidad financiera y operativa, ataques de día cero, infiltración (y exfiltración) de ransomware y cortes masivos de los sistemas. Aquí es donde entra en juego la ciberseguridad de la tecnología operativa (OT), que desempeña un papel esencial a la hora de proteger los elementos vitales de nuestro modo de vida moderno.
Ataques selectivos: los activos en peligro
En el interior de estos centros de datos se encuentra una serie de activos críticos que son el objetivo de los autores de amenazas. En un amplio abanico de sectores, los sistemas de gestión de edificios (BMS), los sistemas de extinción de incendios, los sistemas de climatización (HVAC), los controladores lógicos programables (PLC), los sistemas de vigilancia y los sistemas de distribución eléctrica quedan expuestos a riesgos cuando se produce una brecha de seguridad en los centros de datos.
Entonces, ¿qué podemos hacer para evitar que estos activos se vean comprometidos? En este blog analizaremos tres aspectos clave en los que hay que centrarse a la hora de proteger los centros de datos críticos.
1. Supervisión fiable: implementación de un sistema de Secure
La monitorización es la torre de vigilancia del centro de datos, ya que garantiza una supervisión constante del estado y el rendimiento de los sistemas críticos. La ciberseguridad de las tecnologías operativas (OT) amplía su ámbito de protección para garantizar la seguridad de la monitorización mediante la implementación de medidas que protegen contra actividades maliciosas y posibles vulnerabilidades.
Los protocolos Secure cifran las transmisiones de datos, lo que impide que terceros no autorizados puedan acceder a información sobre el estado operativo del centro de datos. Además, la detección de anomalías, el flujo de datos unidireccional y las alertas en tiempo real permiten a los equipos de ciberseguridad responder con rapidez ante posibles amenazas, manteniendo así la resiliencia de la infraestructura.
2. Controlar el flujo de datos: transferencia Secure
En el núcleo de las operaciones de los centros de datos se encuentra la necesidad de contar con mecanismos de transferencia de archivos eficientes y seguros. La transferencia de archivos, actualizaciones de software y parches entre servidores, sistemas y dispositivos exige una protección integral frente a posibles amenazas. La ciberseguridad de las tecnologías operativas garantiza que los datos que se intercambian entre dominios estén protegidos contra el acceso no autorizado, la manipulación o la interceptación.
La transferencia Secure garantiza la integridad de los datos, lo que reduce el riesgo de corrupción y uso indebido. Ya se trate de datos propios o confidenciales, parches críticos o actualizaciones de firmware o software, la ciberseguridad de las tecnologías operativas (OT) contribuye a garantizar que estos datos permanezcan protegidos.
3. Control remoto: reforzar la seguridad sin limitar el acceso
No se puede subestimar la importancia de implementar medidas sólidas para el acceso remoto. En concreto, la integración fluida de la supervisión remota de la tecnología operativa (OT) a la tecnología de la información (IT) y el establecimiento de un protocolo de transferencia de archivos desinfectados de la IT a la OT desempeñan un papel fundamental en el refuerzo de la postura de seguridad general. La integración de la supervisión remota fomenta un enfoque proactivo de la seguridad, al permitir la supervisión en tiempo real sin necesidad de presencia física. Al mismo tiempo, la implementación de un mecanismo de transferencia de archivos desinfectados garantiza que los datos intercambiados entre TI y TO permanezcan libres de elementos maliciosos, lo que mitiga aún más el riesgo de compromiso.
En los casos en que el acceso remoto se convierte en una necesidad, es fundamental establecer medidas de acceso remoto seguras. Esto añade una capa de defensa crucial, que impide el acceso no autorizado y refuerza la resiliencia del centro de datos frente a posibles ciberamenazas.
OPSWAT: Garantizar la resiliencia en un panorama en constante evolución

En la era de la transformación digital, los centros de datos son los centros neurálgicos que impulsan la innovación y la productividad. Sin embargo, la creciente complejidad e interconectividad de estas infraestructuras exigen un enfoque proactivo en materia de ciberseguridad, con especial atención a la transferencia segura de archivos, el control remoto seguro y la supervisión segura.
OPSWAT NetWall es la solución de confianza para mitigar los riesgos en estos tres ámbitos. Ya se trate de las transferencias de datos unidireccionales impuestas por el hardware de MetaDefender Optical Diode (el diodo de datosOPSWAT) o Unidirectional Security Gateway USG), Bilateral Security Gateway BSG) MetaDefender para una mayor seguridad en las transferencias de datos bilaterales y el comando y control remotos, la tecnología de prevención MetaDefender MetaDefender (anteriormente Transfer Guard), o una combinación de todas ellas para formar un perímetro reforzado alrededor de los centros de datos, OPSWAT listo para ayudarle a defender lo que es crítico.
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